Religiosas de la Asunción de Centroamérica y Cuba

Una Espiritualidad Cristo Céntrica

“En la Asunción Todo es de Jesucristo, todo pertenece a Jesucristo, todo debe ser para Jesucristo”

En la Asunción, la espiritualidad es Cristocéntrica porque Santa María Eugenia acogió este DON DE DIOS con alegría expresándolo así:

El camino espiritual de nuestra fundadora consistió en transportarse a sí misma – “pobre plantita humana” – del “terreno del viejo Adán” al “terreno de la gracia donde hemos sido todos plantados por el bautismo”.

¿Cómo? Por un “ardiente amor”. Desarraigarse del terreno natural a través de un ardiente amor por Jesucristo, y establecerse en el terreno divino, de la gracia.

¿Para qué? Para “vivir de Jesucristo, por Jesucristo, en Jesucristo”[1].

De esta vivencia íntima con Jesucristo, nace la pasión por extender su Reino, comprometerse en libertad por una sociedad en donde  haya más justicia, más humanidad, más solidaridad.[2]

El proyecto misionero de la Asunción es Cristocéntrico: “Restablecer, fundar todas las cosas en Cristo”.[3]

El Capítulo General de 2006 confirma este impulso “Trabajamos para RECAPITULAR TODO EN CRISTO, para crear la sociedad cristiana de la que habla María Eugenia”.[4]

Hoy, como ayer, el único método es – como para María Eugenia – MANTENERSE LO MÁS CERCA POSIBLE DE JESUCRISTO.

A Jesucristo, se le conoce, se le ama y se le da a conocer para que todas y todos centren su vida y su mirada solo en Jesucristo y en la extensión de su Reino, primero en uno mismo y luego en el mundo.

Jesucristo encarnado, Rey y Liberador del mundo, de cuya Palabra brota la regeneración terrestre de la Humanidad.

“Recapitular todo en Cristo”, tener como centro de nuestra vida a Jesucristo, es el corazón de la espiritualidad de la Asunción.

 


[1] MME, Instrucción Capítulo, 27/12/1874.

[2] Capítulo General 2006, Documento Pre-capitular “Educación Transformadora.”

[3] Conversaciones de MME, 29 de abril de 1873.

[4] Capítulo General 2006, Documento “Educación Transformadora”.